Hoy:
Brian Jonestown Massacre "Strung out in Heaven" (1998)En este número, en la mesa de autopsia, traemos un disco de una de nuestras bandas preferidas, Brian Jonestown Massacre. Strung Out in Heaven fue la "superproducción" del grupo, editada para TVT. Pero pasemos sin mas preambulos a desmenuzarlo.
Tapa: Una imagen especular, de película policial setentosa (en realidad es nada mas y nada menos que Newcombe ), en gris. Linda tipografía, lindo diseño. Tiene personalidad. Uno ve este disco a 50 metros y lo identifica.
1.Going to hell: guitarra acustica, punteo grave y lo mas importante: pandereta de fondo. Ritmo up de "vamos a 200 por una ruta sin nadie, en un dia de sol, con campos de girasoles a la izquierda y maiz a la derecha; a lo lejos un molino". La distorsión se mete a la par que el teclado, así que colorea sin saturar una canción perfecta para abrir este disco.
2.Let´s pretend it´s summer: bajamos, anocheció y se puso frío. La pandereta sigue, pero cansada, el protagonista del tema es el teclado y la percusión torpe (perfecta!). Ritmicamente es una especie de marcha fúnebre o mejor, la marcha de un ejército derrotado. No estalla sino que se desvanece lentamente.
3. Wasting away. Uno de los mejores temas del disco. Armonica, guitarras limpìas y el teclado de enduído armónico. Anton canta en dos tonos diferentes la estrofa y el estrbillo. Melodías pegadizas (no empalagosas) y un groove lento perfecto. Este groove a medio tempo es lo que hace a esta banda genial. La diferencia de cualquier banda folk y de cualquier banda garagera. La ultima palabra la tiene el simil hammond.
4. Jennifer. Una canción que podría haber hecho Mercury Rev en epocas mas talentosas. Por momentos Newcombe se disfraza de Baker para cantar. La pandereta sigue aportando el exquisito gusto que se saborea a lo largo del disco. El estribillo es una excusa para volver a un segmento de ese groove medio tempo, esta vez marcado por el bajo y el binomio redoblante/pandereta. Toll!
5. Got my eye on you: acople domado, acustica ejerciendo de ritmica, esta vez la pandereta se junta con la chancha. La melodía se retira un rato del disco y llega un jon Spencer colocado con clonazepan. Final con piano disarmónica incluído.
6. Nothing to lose : otro sello de BJM. Acustica, teclado, pandereta y groove. Nunca se electrifica.
7. Love: Seguamente el Love del título se refiere al único "love" digno de mencionarse, el de Arthur "rajá que te reviento" Lee, al cual le dedican el disco. Es una de las mejores canciones del disco, blues psycho con una vuelta abierta de estribillos. El tema pide a gritos ser versionado por Jason Pierce.
8. Maybe tomorrow:acustica, pedal steel y a gozar de una noche estrellada en el campo. Si yo fuera uno de los Gallagher, compraría esta balada para volver a grabar algo bueno. El estribillo se apoya genial en el hammondcito de fondo sensible y cálido. Hay que decir que Liam la cantaría mejor que Anton, pero claro, nunca podría componerla, porque le falta escuchar el 98% de los discos que se nota tiene Anton encima para hacer estas canciones.
9. Spun: BJM es de San Francisco y no se puede tener reminiscencias 60's sin hablar de drogas. Por suerte pinta el subidón y esta es una cancion medio pastelera y medio charlatanera. Se entiende? Sí suena raro cruzar los Pastels con los Charlatans, pero se puede.
10. I've been waiting: balada para el lado del vals. No aporto nada, rodeada de las otras canciones.
11. Dawn: Esta es otra balada valseada y esta sí aporta.. Acordes abiertos y un punteo soleado tan bellamente construido que toda la parte cantada es una excusa para volver a él todo el tiempo.
12. Lantern: otra cancion bonita, pero ya a esta altura estamos un poco cansados, así que la desechamos gentilmente.
13. Wisdom: Final a toda orquesta. Obra maestra. de esas construcciones sonoras perfectas que siguen en la cabeza semanas después de escucharlas por primera vez. El groove que venimos nombrando en toda la autopsia se electrifica y queda perfecto. Guitarras que se ensamblan idealmente, riffs minimalistas inmortales, autoloopeados, y una voz femenina (Miranda Richards) que deambula por la alta energía del tema. La batería suena humanísima (como en todo el disco), igual que el (simil) farfisa y el bajo perfectamente consistente.Y escuchen esto: este disco, al igual que toda la discografía de BJM se puede bajar gratis de su página. Sí claro, Anton escucha música: está mas cerca de nuestro lado que del grupo de lemmings ciegos corriendo detras del billete, arriba de un pedestal de mentira, chocándose entre ellos.
http://www.brianjonestownmassacre.com/mp3.php